lunes, 23 de febrero de 2015

LAS DEMENCIAS DE INICIO TEMPRANO

Posted by Angel On 2/23/2015 No comments


Veo las palabras colgando delante de mí
y no puedo alcanzarlas
(Alice Howland-Julianne Moore, Siempre Alice, 2015)


Las personas que padecen Alzheimer de inicio precoz pueden desarrollar síntomas ya en los 30 o 40 años de edad, pero la mayoría están entre los 50 y 60 años. (Fotograma/Julianne Moore Oscar a la mejor actriz por "Siempre Alice", por su papel de profesora enferma de Alzheimer).


Un diagnóstico de la demencia es devastadora a cualquier edad, pero el diagnóstico en pacientes más jóvenes presenta un desafío particular.

El diagnóstico diferencial es amplio como la presentación tardía de la enfermedad metabólica es común y la carga de la demencia heredada es mayor en estos pacientes que en los enfermos con demencia de inicio tardío. Muchas de las demencias de aparición temprana son tratables. La identificación de los genes causantes de muchas de las demencias degenerativas hereditarias ha conducido a una comprensión de la patología molecular, que es también aplicable a la enfermedad esporádica de inicio tardío. Este esclarecimiento ofrece el potencial para futuros tratamientos para adaptarse a un diagnóstico específico de ambos tipos de atención (temprano y tardío). 

La demencia es un importante problema de salud pública actualmente y representa una carga cada vez mayor debido al envejecimiento de la sociedad. Sin embargo, la alta prevalencia de la demencia en los ancianos puede eclipsar la importancia de su presencia en los pacientes más jóvenes.

La aparición de la demencia de inicio temprano puede entrañar un reto diagnóstico sustancial pero también puede proporcionar importantes conocimientos biológicos que también podrán ser aplicables a la presentación más común en pacientes de edad avanzada. Por ejemplo la alta prevalencia de las demencias hereditarias en los grupos más jóvenes ha llamado a la identificación de los genes causantes y la patología molecular posterior relacionada directamente con la enfermedad esporádica más común que se observa en pacientes mayores.

La perspectiva de futuros tratamientos dirigidos a los cambios patológicos moleculares específicos de las diferentes demencias hace del diagnóstico previo una herramienta esencial.



Basada en el best seller de Lisa Genova "Siempre Alice"
narra la historia de Alice Howland una profesora universitaria
y experta lingüista que desarrolla Alzheimer de inicio precoz.


El término "demencia presenil" muy utilizado en la literatura científica hasta hace unos quince años, ha sido reemplazado por otros términos como "demencia de aparición temprana" - young-onset dementia o denominados como "personas más jóvenes con demencia" - younger people with dementia.

La demencia de aparición temprana contempla convencionalmente a incluir a pacientes con inicios anteriores a los 65 años de edad. Históricamente y paradójicamente el primer paciente de Alzheimer tenía sólo 51 años en el momento de su presentación.

Aunque en comparación con individuos de edad avanzada, los pacientes más jóvenes tienen menos comorbilidades tales como enfermedad renal y enfermedad cardíaca y un menor uso de medicamentos, que pueden agravar el deterioro cognitivo. La enfermedad cerebrovascular coexistente también es menos común en pacientes jóvenes.

El tratamiento de la demencia de aparición temprana presenta desafíos que difieren de los pacientes de mayor edad. Todos están en edad laboral, muchos de ellos podrían ser la fuente de ingresos principal en el núcleo familiar y será a menudo uno de los padres de niños pequeños. La carga genética de la enfermedad en la demencia de aparición temprana es también más alto que en la demencia de inicio tardío.


Referencias

Rossor, M.N.; Fox N.C; Mummery, C.J., Schott, J.M y Warren, J.D. The diagnosis of young-onset dementia. Lancet Neurol. 2010. Aug, 9 (8) 793-806.

Fuente de las imágenes: Siempre Alice - Still Alice (2015) Richard Glatzer y Wash Westmoreland














domingo, 15 de febrero de 2015

 
(Fragmento extraído del libro “El cuidado del enfermo de Alzheimer: Formación y consejos al cuidador. Capítulo 2. El cuidador en la enfermedad de Alzheimer.)
Normalmente, cuando se diagnostica la enfermedad de Alzheimer, en la pareja, el otro miembro aprueba incondicionalmente a asumir el rol de cuidador principal. Pese a la edad (fundamentalmente por encima de los 65 años), una edad avanzada en la mayoría de los casos, a la que se une los diversos problemas de salud, la aprensión a esta nueva condición y a hacer frente a ese cuidado sola/o en el hogar, en la casa del matrimonio.
1
Fotograma del corto “Pe&Fu. Memorias de un corazón”. Ejemplifica a la perfección el rol de cuidador cónyuge.
 
El estado de fragilidad, unido a la identificación moral del cuidado de un compañero vital, con el que ha compartido multitud de experiencias, momentos y la vida misma, encuentra ahora a esa persona deteriorándose con el transcurrir de la enfermedad, la dependencia y el declinar de capacidades que irán en progreso con el transcurso de los años. La nueva exigencia de esta realidad demanda en el cónyuge, desconocidos desafíos y tareas, constantes y dedicadas durante las veinticuatro horas del día. La compleja convivencia, las riendas de un comportamiento turbulento y difícil, la agresividad, la agitación y la conducta hastía del enfermo, genera sentimientos de ambivalencia y de culpa, por un lado es el causante de su desasosiego y del sufrimiento diario y por otro es la persona amada, su esposa/o.
La asunción del cuidado por el cónyuge, es aceptada por éste como una muestra de cariño, de lealtad, de amor, de compañerismo, de reciprocidad y de pertenencia.
2
El diagnóstico de enfermedad de Alzheimer en la pareja divide la dualidad en miembro sano versus miembro enfermo. El miembro sano toma la batuta del cuidado durante el proceso de la enfermedad.
El impacto de la enfermedad de Alzheimer en la pareja, descubrirá lagunas en ciertos aspectos cotidianos, modificará determinadas actividades, tales como la sexualidad, la intimidad, la comunicación, la vida laboral y las actividades comunes antes de la aparición de la enfermedad.
El diagnóstico de enfermedad de Alzheimer en la pareja divide la dualidad en miembro sano versus miembro enfermo. El miembro sano toma la batuta del cuidado durante el proceso de la enfermedad.
Estos perjudiciales cambios, versarán implacablemente en el cónyuge cuidador que experimentará nocivos sentimientos de frustración, culpabilidad, apatía, confusión, preocupación, impotencia, irritabilidad, vergüenza, resentimiento, soledad, confusión, miedo, angustia, desesperación, enfado y rabia. Muchos de estos sentimientos son fruto de una situación insostenible, donde el cónyuge, rendido, agotado y depresivo, ansía que termine el sufrimiento, que el enfermo perezca, hostigado de este modo por el sentimiento de culpabilidad extremo, de sentirse presa del egoísmo y de la frustración de rumiar y esperar decretado final para un ser amado(…).
Desde la perspectiva social, el cuidado marital se desarrolla en el hogar de la pareja, en muchos casos, los cónyuges residen solos en el domicilio, siendo el contacto familiar en muchas ocasiones limitado a algunas visitas en determinadas horas del día o en los fines de semana. Con lo cual el cuidador conyugal prácticamente enfrenta el cuidado desde el aislamiento, por ello es de capital importancia que considere la ayuda domiciliaria, la ayuda informal y la externa. Con frecuencia, el pensamiento de no importunar o molestar a la familia o pensar que ―ellos tienen su vida―, conlleva que el matrimonio anciano no solicite asistencia o incluso rechace o ignore ciertas pretensiones de ayuda de familia, amigos y vecinos.
Imágenes: (Recogidas únicamente en el post con fines didácticos. No se encuentran en el contenido del libro).
- Fotograma del corto Pe & FU memorias de un corazón.
– Una mujer paseando a una anciana en silla de ruedas. (Foto: Ernesto Caparrós/ el Mundo)
Fuente: “El cuidado del enfermo de Alzheimer: Formación y consejos al cuidador”- Angel Moreno Toledo. 2014. ISBN 978-84-616-9089-3

lunes, 22 de diciembre de 2014

VISITALES POR NAVIDAD

Posted by Angel On 12/22/2014 No comments
¡Feliz navidad la que hace que nos acordemos
de las ilusiones de nuestra infancia, le recuerde al
abuelo las alegrías de su juventud, y le transporte al
viajero a su chimenea y a su dulce hogar¡
(Cuento de navidad. 1843. Charles Dickens)

 Muchos son los ancianos que por diferentes motivos no reciben  visitas en estas fechas tan señaladas. La soledad y la nostalgia de estos días, acentúan su estado anímico desfavorable, la frustración y la tristeza se apodera de la persona. La visita al anciano o enfermo de Alzheimer puede provocar muchas emociones, una visita en navidad puede suponer una fuente emocional positiva, un momento cargado de significado y emotividad.


 
Aunque se pierdan otras cosas a lo largo de los años,
mantengamos la navidad como algo brillante,
 regresemos a nuestra fe infantil.
 

Como familiar, conocido o antiguo trabajador, usted es un vínculo con identidad, una persona que forma parte de su vida, de su continuo bienestar, la persona con la que ha compartido bonitos momentos. Su presencia en estas fechas será motivo de alegría y entusiasmo.

Si va a la residencia o institución, pida un lugar reservado y tranquilo para charlar y acompañar a la persona, ofreciéndole un momento de comodidad.

 
Juntos en navidad. La navidad es el momento perfecto
para volver a descubrir los verdaderos valores.
 

Ajuste sus expectativas, no demande demasiado, la persona con Alzheimer responde a las caricias y al lenguaje no-verbal. Siéntese a su lado en silencio, tómela de la mano y disfrute de su compañía.

Consejos durante la visita:

* Preséntese usted mismo, tómelo/a de la mano, dele un beso o preséntese por medio de un cálido y afectuoso saludo.

* Considere los intereses y capacidades de la persona y disfrute de una conversación amable.

* Planifique la visita con antelación, acuerde con el equipo del centro la hora y estancia, anticípese.

* Aproveche para pasear por las instalaciones, dé un agradable paseo, vaya a su habitación, converse con otros residentes.

* Fomente las reminiscencias (álbumes de fotos, fotos de su trabajo en común en la residencia, en los talleres, fotos familiares).

* Siempre dentro de lo posible, intente visitar a menudo al anciano, conviértalo en una buena practica.


 
La presencia de niños durante las visitas es un magnífico
aliciente y un estimulante positivo añadido.

 
* Sea consciente de la importancia y del valor sentimental del momento, una visita por navidad puede llenar de alegría e ilusión.

* Observe y alabe su trabajo en el taller ocupacional. Por estas fechas los ancianos elaboran manualidades muy significativas (postales, christmas,adornos,dibujos).

* Rememore recuerdos y bonitos momentos, surgidos en la convivencia durante el año.

* Muchos ancianos disfrutan de la visita de niños, traiga a su hijo o nieto y estimule la visita haciéndola mucho más gratificante.

* Llévele un pequeño regalo, un detalle (una planta, flores, una mantita, colonia o incluso algún alimento que le guste y  pueda comer).

*Ríase con ellos, diviertase.

 Recuerde: "La vida esta llena de pequeños grandes momentos de felicidad, disfrute de ellos"

FELIZ NAVIDAD, FELICES FIESTAS A TODOS Y PRÓSPERO Y EXITOSO AÑO 2015


 
Angel Moreno Toledo
Psicólogo/Formador/Escritor
Especialista en Psicogerontología
Creador y blogger del espacio especializado
en ayuda y formación a cuidadores de enfermos
de Alzheimer, Recuérdame.

Fuente de las imágenes: iccyouthgroup,nwitimes,nola.



 











miércoles, 19 de noviembre de 2014

Con la llegada del frío invierno y la bajada brusca de las temperaturas y el uso de calefactores en muchos hogares, se hace necesario extremar la preocupación e impulsar una cultura preventiva y de sensibilización, para evitar incidentes.
 

Para hacer frente al frío el uso de radiadores y estufas continúan siendo muy utilizados en los hogares españoles. Los ancianos que viven solos son uno de los colectivos de personas que frecuentemente son propensas a sufrir accidentes y siniestros.

 
Los detectores de humo pueden prevenir incendios o proveer de
minutos cruciales para advertir o reaccionar al incidente.

 

PREVENIR

- Comprobar las llaves de la cocina y cerrar las llaves de paso del gas.
 
- No dejar paños de cocina olvidados al lado de fogones o productos inflamables en contacto con los focos de calor.
 
- No sobrecargar los enchufes o ladrones.
 
- Revisar periódicamente la instalación eléctrica para cerciorar su buen estado.
 
- Uso de detectores de humo, homologados, en salón y habitaciones, colocados en el centro del techo por cada 60m2.

- Las chimeneas pueden ocasionar un incendio en muchas ocasiones desapercibido, las causas:  no deshollinarlas anualmente (acumulación de hollín) , avivar el fuego echando abundante leña que elevan la llama (prendiendo así el hollín) . (Más información http://www.sinhollin.com/Incendio%20de%20chimenea.htm  )

.
 
 
Un chimenea sucia es una de las principales causas de
incendio en las viviendas.


 
- Después de su uso, desconectar/desenchufar los aparatos eléctricos (la plancha o la freidora por ejemplo).
 
- Cuidado con el tabaco, nunca fumar en las habitaciones o en la cama, usar siempre cenicero (cenicero de agua por ejemplo) y no tirar las colillas encendidas al suelo, papeleras o basura.
 
- Tener identificadas aquellas vías de evacuación, las salidas.
 
-  Tener extintor y saber utilizarlo.
 
- Ventilar sistemáticamente las dependencias de la casa.
 
- Antes de ir a dormir, asegúrese de que no se ha quedado encendido ningún aparato o utensilio que pueda originar un incendio (estufas, fogones, velas).
 
- Si vive solo, cuente con la supervisión de algún familiar o vecino para asegurarse de que todo va bien antes de ir a dormir.


 
Sobrecargar los enchufes con conexiones múltiples puede
provocar un incendio.

 

SI SE HA ORIGINADO EL INCENDIO

- Conservar la calma y tranquilice a las personas que están a su alrededor.
 
- Si hay humo agáchese y busque una salida avanzando a gatas (ya que el humo tiende a elevarse), protegiéndose nariz y boca con un pañuelo majado.
 
- Evacuar y salir por las vias de escape adecuadas dentro de cada casa.
 
- Si observa humo por debajo de la puerta, no abra la puerta.
 
- Llamar a emergencias 112.















miércoles, 29 de octubre de 2014


La Bibliografía especializada siempre ha identificado la juventud como uno de los factores de la sobrecarga en el cuidado. Asimismo, el escaso apoyo social y la contingencia de "imposición" de un rol en el hogar condicionan un mal ajuste a dicha labor. Pero, ¿Qué beneficios puede aportar la juventud en el cuidado del enfermo de Alzheimer? si el rol emergente es aceptado y deseado por la persona que no percibe condición de estrés porque su predisposición es buena y ha absorbido suficiente experiencia en su entorno, ¿Cuál es el problema?
Conocí el caso de una joven cuidadora, Meritxell Monistrol, 20 años de edad, que percibe su labor con una dedicación genuina, desde el amor y la ternura, desde el hábito y la unidad familiar, una relación de cuidado impresa por la emotividad. Un planteamiento ejemplar en el cual un miembro familiar queda perfectamente capacitado para llevar a cabo la asistencia, una cuidadora experta, guiada por el cariño y la reciprocidad emocional, organizada y madurada de la experiencia en años en el cuidado familiar de su abuela.
Me pareció asombrosa su entrega, su punto de vista y principalmente la ejemplaridad que transmite esta cuidadora joven en la asistencia diaria del cuidado de su abuela enferma de Alzheimer.
Múltiples diarios estadounidenses destacan a la generación emergente de cuidadores jóvenes (Teen caregivers) de padres que tienen demencia. Ante eventualidades laborales diversas de los padres o el desarrollo de la enfermedad por algún progenitor, el adolescente llega a convertirse en el núcleo familiar en el cuidador no-planificado. Datos publicados en 2003 por Alzheimer´s Association estimaban la frecuencia de 250.000 niños estadounidenses menores de 18 años ejercen de cuidadores no remunerados de enfermos de Alzheimer.
Los cuidadores jóvenes comúnmente se introducen en el cuidado de su familiar como asistentes del cuidador principal y como observadores del proceso. Básicamente son aprendices del cuidado y absorben los conocimientos y la práctica durante la progresión de la enfermedad, así como son partícipes de deterioro paulatino del enfermo desde el comienzo hasta el final de la enfermedad.
La realidad advertida por estos tempranos cuidadores les capacitan pertinentemente para actuar llegado el momento de relevar al cuidador principal en alguna tarea, a ayudarles en el respiro ocasional y a ocupar el rol principal en un momento dado.
Habitualmente este cuidador joven se mantiene vinculado a la enfermedad, destacando su alta sensibilización con estos pacientes, algunos desarrollan sus carreras profesionales en este campo, a la labor de voluntariado, a la participación en asociaciones o a la coordinación de eventos de sensibilización sobre Alzheimer.
Uno de los aspectos de la historia que nos ocupa me recuerda al caso de Max Wallack documentado por la CNN, presentaba la historia de un niño que fue uno de los cuidadores familiares cuando su bisabuela fue diagnosticada de Alzheimer. La dedicación y el cuidado inspiraron al joven Max a dedicar su vida al estudio de la enfermedad de Alzheimer. En este sentido, Meri asegura que el cuidado de su abuela le ha permitido descubrir su vocación profesional a un futuro encauzado a la asistencia de estos enfermos.

 

 

 

 

Meri es cuidadora desde los 14 años de edad, destaca su gran dedicación y su voluntad hacia el cuidado.

 



Pese a su juventud, ¿Cómo afronta la difícil tarea del cuidado?

No importa la edad si se tienen ganas, y yo tengo todas las ganas del mundo de devolverle a mi abuela todo el cuidado y cariño que me dio cuando era pequeña. No me importa levantarme pronto o quedarme en casa cuidándola, ya que tengo veinte años y toda una vida por delante, la cual, por desgracia, no sé si mi abuela podrá compartir conmigo, así que intento pasar el mayor tiempo posible con ella y cuidarla lo mejor que sé y que las circunstancias me permiten.

¿Cómo vive la enfermedad de su abuela, que manifestaciones de la enfermedad de Alzheimer le resultan más agotadoras y mayor atención le demandan?

Por desgracia mi abuela ya ha llegado a la fase terminal del Alzheimer, sufre una gran dependencia que le imposibilita valerse por sí sola. Esta podría ser la carga física más agotadora, el tener que estar constantemente atendiendo sus necesidades y manejarla a pulso para llevarla al baño o acostarla. La carga moral y psicológica, aparte claro está, de que empezara olvidando mi nombre y quien era, hasta tal punto, de ya no pronunciar palabra; son los tics nerviosos que tiene a todas horas y no nos deja descansar ni a ella ni a nosotros, palmadas o golpes que incluso no estando en el mismo lugar donde esta ella, sigues escuchando de tan interiorizados que los tienes.


A miles de cuidadoras/es como usted, ¿Qué mensaje les transmitiría?

Paciencia ya que es una enfermedad que deteriora físicamente y moralmente, no tanto solo al paciente sino también a la larga a sus cuidadores. Y cariño y apoyo por parte de otros integrantes  de la familia y/o amistades, a veces, hablar con alguien ayuda a quitarte un peso de encima, a desahogarte y poder seguir un día más.


En su rutina diaria prolongada ya en años, ¿Cómo afronta los retos cotidianos de la enfermedad y cuáles son sus fortalezas y debilidades en el desempeño?

Los retos cotidianos los afrontamos con pautas y horarios, que nos ayudan tanto a nosotros, teniendo un mayor control sobre el cuidado y repartiéndonos nuestro tiempo de ocio, como para el enfermo, transmitiéndole una estabilidad.

Hay fortaleza cuando ves que ella misma desarrolla dichas rutinas, cuando el deterioro cognitivo hace que no las pueda desempeñar por sí sola, aquí es cuando te debilitas, pero tienes que seguir, ya que el enfermo sin el cuidador no es nadie y aunque no lo parezca, el estado de ánimo que puedas tener tú, también afecta al enfermo en su vida diaria.

¿Qué significa para usted ser cuidadora?

He aprendido a valorar cada segundo de mi vida y de la de los demás, pues nunca se sabe si habrá mañana. Me he dado cuenta de quienes son mis verdaderos familiares y amigos, esas personas que cuando me tengo que quedar cuidando de ella, vienen a casa para pasar el rato con nosotras y que no nos sintamos tan solas. Cuidar de mi abuela ha cambiado mi vida por completo, de hecho he querido sobrepasar estos límites y de la palabra cuidadora sacar mi verdadera vocación.

Como cuidadora experimentada, ¿Qué consejos podría otorgar a otros cuidadores como usted?

Que se informen bien y se adelanten a los pasos que da esta enfermedad, que estén prevenidos, pues por desgracia el Alzheimer no sigue una pauta, existe el de repente y te deja al descubierto. Pedir la ley de dependencia, un centro de día o residencia, visitas a un psicólogo o acondicionar la casa a las necesidades futuras, es algo que aunque el familiar o paciente no necesite en un principio, no se tiene que dejar para el último momento.

¿Qué destacarías de tu juventud como ventaja para abordar esta terrible enfermedad?

De mi juventud destacaría el amor y la educación que me han aportado tanto mis padres como mis abuelos. Ya que gracias a esto, al explicarme paso a paso lo que era y seria la enfermedad sin tener ningún tabú y dejándome intervenir en su cuidado diario, he podido abordar esta enfermedad viéndola de una forma no tan terrible.



En el momento en que tomó las riendas del cuidado como cuidadora principal ¿Se vio a sí misma capaz de llevarlo a cabo con éxito? ¿Fue una decisión difícil de tomar?

La verdad que no habría sido capaz sin la ayuda de mis padres, formamos un equipo y nos repartimos su atención y cuidados. Esto facilita el poder entrar y salir de casa, el descansar sin dejarla ni tan solo un segundo desatendida. Fue una de las decisiones más difíciles que hemos tomado, para un mayor cuidado, mi madre dejó de trabajar y acondicionamos nuestra casa para que mi abuela viviese con nosotros y así poder atender a sus constantes necesidades.



¿Qué actividades o necesidades de ocio le proporcionan ese momento para evadirse de la responsabilidad del cuidador y considerar un merecido descanso?

La verdad es que gracias al apoyo del centro de día, al cual la llevamos de doce y media a cinco y media y a la ayuda de mis padres, yo puedo salir con los amigos, viajar, ejercer de voluntaria en la Cruz Roja y cursar un grado superior de Integración Social. Puede resultar extraño que parte de la manera que tenga de evadirme, sea aprender y seguir ayudando a los demás, pero es diferente, ya no tengo encima esa carga emocional de cuidar a un familiar.

¿Qué cualidades destacaría de sí misma como cuidadora?

Desde pequeña han dicho de mí que era muy madura para la edad que tenía y aún hoy, con veinte años, me lo siguen diciendo, ten en cuenta  que ayudo a cuidar de mi abuela desde los catorce años, pero para nada me arrepiento, pues me he llevado mucho más de lo que he podido llegar a perder. Supongo que cada persona tendrá unas cualidades distintas que ni  le harán mejor o peor cuidador, pero sí diferente. Yo destaco en mí,  las ganas de aprender y ayudar, el ser una persona perseverante, responsable, paciente y cariñosa.


Fuente:
With love and fear, Alzheimer´s youngest caregivers watch over parents. Madison Park. CNN.

Great grams inspires teen to hunt for Alzheimer´s cure. Gabriella Corvese. CNN.

National Caregivers Month, At 26, Laura is too Young for "Yomamma Care".Alzheimer´s Association.

Essay: "Teen Caregiver" by Lindsey Jordan. ABC News.

 Being a Young caregiver. Sara Baker. Caregiver Support Blog.


 Fotos : Cortesía de Meritxell Monistrol.

Un artículo de:

Angel Moreno Toledo
Psicólogo/Formador/Escritor
Especialista en Psicogerontología
Director/Editor de Neurama



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